¿Qué es el marketing de contenidos y cómo puede mejorar la reputación de tu marca?

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Seguro que has oído alguna vez la famosa frase de «el contenido es el rey». El marketing de contenidos se ha convertido en una pieza clave en las estrategias de publicidad de las empresas.

Esta técnica ha adquirido mucha importancia en los últimos años, pero no es algo nuevo en el mundo del marketing. Consiste en producir contenidos útiles y relevantes para nuestros clientes potenciales, con el fin de mejorar la imagen de la marca y lograr un objetivo (ventas, suscripciones, etc.).

Los contenidos capturan la atención de los consumidores y a diferencia de la publicidad tradicional generan un valor añadido. Las marcas han descubierto el potencial de los contenidos como herramienta de marketing para conseguir el mejor impacto. Los estudios demuestran que las compañías están invirtiendo cada vez más en este terreno. Esto se debe a que el retorno de inversión en marketing de contenidos es muy elevado, y no sólo se refleja en el aumento de ventas, también mejora en un 33% el reconocimiento de marca, un 44% el tráfico hacia los sitios web y supone un ahorro del 46% de costes con respecto a otros tipos de publicidad.

¿Qué beneficios aporta el marketing de contenidos a tu empresa?

Trataremos de resumir los puntos fuertes del marketing de contenidos frente a la publicidad tradicional.

  • Uno de los aspectos más relevantes del marketing de contenidos es que permite a una empresa diferenciarse de su competencia, crear su propio lenguaje y definir un estilo único con el que atraer a sus potenciales clientes.
  • Además, los contenidos son un método eficaz para segmentar nuestra audiencia y dirigirnos mejor a nuestro público objetivo.
  • Cuando los contenidos publicados son fruto de la experiencia y de la profesionalidad, consolidan la reputación y la confianza en la marca.
  • La información gratuita también fideliza a los clientes. Aunque el acceso libre a los contenidos no garantiza conversiones, si a un usuario le gusta un canal de comunicación, acudirá a él periódicamente en busca de contenidos nuevos y allí estarán siempre visibles nuestros productos o servicios.
  • Otra ventaja importante frente del marketing de contenidos frente a los demás sistemas publicitarios, es que posibilita la interacción de los usuarios y nos proporciona un feedback constante. Gracias a ello podemos conocer mejor a nuestros clientes, sus gustos, necesidades e intereses.
  • Por último (y aunque no menos importante), el marketing de contenidos mejora el posicionamiento de nuestra marca a un bajo coste. Según Demand Metric, podríamos estar hablando de una reducción del 62% del presupuesto destinado a publicidad.

Sus fundamentos ¿Cómo entender los contenidos y planear una estragia de marketing basada en ellos?

Frente a otro tipo de formatos publicitarios, los usuarios no perciben los contenidos como algo molesto e intrusivo, sino como una información de valor añadido. Muchos internautas incluso lo dan casi como un hecho y esperan que las marcas les ofrezcan contenidos, que sus sitios web cuenten con un blog o incluso un canal de vídeo interesante.

La mayoría de las empresas han visto el potencial del marketing de contenidos y están más dispuestas que nunca a emplearlo para conseguir buenos resultados. Sin embargo, no se debe caer en la trampa de que generar contenidos es simplemente «publicar cosas». Para triunfar la calidad es clave.

Es fundamental entender que los contenidos no son publicidad. Forman parte de la estrategia de marketing de una empresa y están orientados a conseguir determinados objetivos, principalmente que el consumidor conecte con la marca. Pero aquellos contenidos que sólo hacen autobombo son considerados como spam por los usuarios. No los compartirán y tampoco causarán un impacto o posicionamiento de la marca frente a sus competidores. Los contenidos deben ser informativos y aportar un valor añadido. Para ello las marcas deben contar con una estrategia definida y seleccionar las herramientas y canales que mejor se ajusten a sus fines.

Una buena idea puede ser la creación de un blog corporativo, pero existen también otras herramientas como los canales de vídeo, newsletter, redes sociales, e-books, podcast, etc. Cada uno de estos formatos exige el dominio de diferentes tecnologías y un modo distinto de comunicar. Pero también sabemos que no todos los consumidores buscan el mismo tipo de contenidos ni reaccionan del mismo modo ante ellos. Por eso es importante definir con acierto nuestro público objetivo y cumplir sus expectativas.

Además, el marketing de contenidos no se puede aplicar como una estrategia aislada. Si queremos buenos resultados, debe combinarse con otras técnicas como el SEO o el Social Media.

La pirámide del marketing de contenidos

Como acabamos de mencionar, el marketing de contenidos debe organizarse en torno a una estrategia que comienza por el análisis de nuestro público objetivo (sus gustos, necesidades, intereses), el tipo de contenidos que podemos ofrecer, los canales de difusión, las conversiones (leads y clientes potenciales) y finalmente, la consecución de los objetivos de negocio fijados por la marca.

Todo el proceso podría representarse en una pirámide de Maslow.

Veamos con detalle cada uno de estos pasos:

Identificar a nuestro público objetivo

Es la base de cualquier campaña de marketing. Nuestro público objetivo son nuestros clientes potenciales. Debemos conocer sus gustos e intereses, su edad, género, localización y los canales que utilizan para obtener información. Incluiremos todos estos parámetros en nuestra estrategia de segmentación, con cuidado de no crear estereotipos.

En un medio tan masificado como Internet, conocer a nuestro público objetivo es muy importante. La competencia es bestial y si tenemos un pequeño negocio y queremos encontrar un hueco, no podemos malgastar recursos. Por eso debemos saber, por ejemplo, si nuestros clientes potenciales usan las redes sociales o leen la prensa online, qué tipo de lenguaje conecta mejor con ellos, qué blogs leen y a quiénes toman como influencia o autoridad.

Contenidos

Una vez que hemos identificado a nuestro público objetivo, sabremos qué tipo de contenidos pueden interesarles más. Por ejemplo:

  • Artículos/ notas de prensa
  • Imágenes
  • Infografías
  • Webinars/ seminarios
  • Vídeos
  • Guías y tutoriales
  • E-books
  • Podcast
  • Aplicaciones
  • Juegos
  • Etc.

Canales de promoción

Dependiendo del formato elegido para nuestros contenidos, podemos emplear diferentes canales:

  • Blogs
  • Redes sociales
  • Email marketing
  • Canales de vídeo
  • Foros especializados
  • Directorios

Conversión

Si has acertado en los pasos anteriores, lo más natural es obtener conversiones entre tu público objetivo. En esta etapa es conveniente fijar un embudo de conversión (en un futuro os enseñaremos cómo hacerlo) y cuidar mucho la usabilidad de tu plataforma de ventas.

Consecución de los objetivos

En esta etapa ya habrás alcanzado tus objetivos como marca y tu inversión en marketing de contenidos se habrá convertido en beneficios para tu empresa.

¿Te ha resultado útil esta información? Recuerda que la base de todo nuestro esfuerzo debe ser usar los contenidos para entregar un valor añadido a tu audiencia y no únicamente para promocionar tu negocio.

Ahinóam Rodríguez

Copywriter y redactora del blog Emprendecontuweb. Me especializo en la creación de contenidos optimizados para SEO en los blogs corporativos de mis clientes. Me apasiona la lectura y dedico parte de mi tiempo libre al cuidado de los animales

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